Vecinos de los barrios Las Tejas y San Jorge de Las Tejas, en la zona de Villa Adela, volvieron a manifestar su preocupación por una situación de contaminación ambiental persistente, que según denuncian se arrastra desde hace 20 años y afecta directamente su calidad de vida.
De acuerdo a lo expresado por los vecinos autoconvocados, la problemática principal radica en la dispersión aérea de residuos industriales, principalmente polvillo y fibra de madera, que se depositan de manera constante sobre viviendas, vehículos, patios, plantas y hasta mascotas. La situación se intensificaría especialmente durante jornadas de viento sur.
“Los residuos quedan suspendidos en el aire y son visibles en las madrugadas y durante todo el día. Lo más grave es lo que respiramos”, señalaron los denunciantes, quienes aseguran que el material también se detecta en superficies de agua, piletas y ropa recién lavada.
Ante este escenario, vecinos del sector elevaron una denuncia formal ante el área de Saneamiento Ambiental de la Municipalidad de Concordia, solicitando inspecciones urgentes, toma de muestras en el propio barrio, monitoreo de partículas suspendidas en el aire y la aplicación de sanciones si correspondiera. También reclaman inversiones reales e inmediatas para mitigar el impacto ambiental.
Si bien reconocen la importancia de la empresa en materia de generación de empleo directo e indirecto, los vecinos remarcan que “la salud no tiene precio” y descartan cualquier tipo de compensación económica o mejoras barriales a cambio de silenciar el reclamo. Además, advierten que la situación ha generado desvalorización de las propiedades y que algunas familias evalúan mudarse ante la falta de soluciones.
Denuncia contaminación de Egger, Barrio Las Tejas
Por su parte, la empresa involucrada emitió un comunicado dirigido a la comunidad, en el cual reconoció la presencia de mayor cantidad de fibra de madera en el barrio durante los últimos días, atribuyéndolo a fallas en un nuevo sistema de captación instalado a comienzos de diciembre. Según explicaron, se trata de un material “orgánico, sedimentable y no respirable”, y aseguraron haber implementado medidas transitorias, como aspersores de agua, monitoreo climático y ajustes en la producción, mientras se aguarda una solución definitiva prevista para los primeros días de enero.
No obstante, los vecinos sostienen que el problema no es reciente y que las reuniones mantenidas con la empresa a lo largo de los años no han derivado en una solución concreta y duradera.
2025_12_28 Comunicado a la comunidad vecina
El reclamo se apoya en normativas provinciales y nacionales de protección ambiental, como la Ley General del Ambiente y el artículo 41 de la Constitución Nacional, que garantizan el derecho a vivir en un ambiente sano. En ese marco, los vecinos exigen respuestas inmediatas y acciones efectivas por parte de las autoridades competentes.
Mientras tanto, la comunidad de Villa Adela continúa a la espera de controles, definiciones y medidas que permitan poner fin a una situación que describen como “insalubre y agotadora”.


