
La paciencia de los vecinos de Concordia ha llegado a un punto de no retorno, siendo el Barrio Las Tejas el sector más castigado por esta situación. Tras el compromiso formal asumido por la firma Egger, donde se aseguraba que para el mes de junio la problemática ambiental estaría resuelta, la comunidad permanece en alerta máxima.
La realidad actual sigue marcada por la negligencia: el olor es incesante y la lluvia de fibra continúa afectando la salud de todas las familias de Las Tejas. Ante la falta de avances concretos, los vecinos autoconvocados instalaron un cartel recordatorio.
Este cartel no es solo una advertencia, es el grito de un barrio que cuenta los días para que se cumpla el plazo prometido. No estamos dispuestos a seguir respirando indiferencia. Exigimos que, al llegar junio, las soluciones sean reales y definitivas. El tiempo de las palabras ya pasó; ahora exigimos hechos.

