Primeras anotaciones hacia el 2027

 

 

Conectar algunos datos puede servir para empezar a mirar el proceso electoral que viene, aunque parezca que esté lejos. Preguntas y certezas para el año que viene.

Un comentario de Pablo Charadía, politólogo de Paraná, es preciso. Catapultó al 2026 como el año de la política silenciosa.

Efectivamente comenzaron los movimientos en el Gobierno y en la oposición. Algunos en voz baja, otros a la luz del día. Rogelio Frigerio seduce a peronistas que caminan por los bordes o, en todo caso, a quienes entiende que los puede convencer de sumarlos a su coalición. El caso más palpable es el de la senadora por Feliciano, Gladys Domínguez.

Ante la certeza de todo el espectro oficialista que el Gobernador va por la reelección, la principal fuerza del frente, el radicalismo, se abocó a cuidar una herramienta que le permita rendir exámen: las PASO. Las internas resultaron de notable conveniencia para Frigerio en 2021 y 2023, cuando se alzó con triunfos en los que sumó todos los votos de sus adversarios internos. La cara visible de la UCR, en esos dos procesos, fue Pedro Galimberti. El pase del Congreso a la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande eclipsó su figura en la escena provincial. El hombre de Chajarí podría volver a pelear la Intendencia.

La UCR no tiene, a la fecha, una sola figura que asome para protagonizar una propuesta electoral. En rigor, no tiene un Galimberti como hace cuatro años. Por lo tanto, una PASO podría dejar al radicalismo mal parado si no alcanza los porcentajes que la propia carta orgánica exige para integrar minorías. A Chajarí la gobierna el socialista Marcelo Borghesan; La Paz el radical Walter Martin, que no tiene el volúmen de Bruno Sarubi; y en Concordia Francisco Azcué, con reelección. Fin.

El radicalismo no quiere que se toque la ley electoral. Esto es que no se eliminen las PASO como pretende Nación. Pero resulta que esta herramienta, quizás, ya no tenga la utilidad de épocas anteriores para el Gobernador. Con los resortes del Estado le sobra para ordenar la política.

El reclamo radical podría ser una buena noticia para el peronismo, que después de 20 años se encuentra flaco de recursos para conducir un proceso eleccionario y, sin interna, podría complicarse aún más. También es cierto que la interna que tanto se suele pedir en el PJ ha sido una falacia que los últimos tiempos ratifican. Es una mentira de perogrullo que el que gana conduce y el que pierde acompaña. El que pierde se ofende y se va. En el peronismo, sin embargo, insisten con que es mejor tenerlas que no tenerlas en un sistema de Boleta Única Papel (BUP). Cualquier interna cerrada, para el partido que fuera, sería un certificado de defunción. Para el justicialismo, además, un festival de infiltrados del Gobierno.

En el PJ nadie dice nada. Las encuestas lo siguen postergando o, mejor dicho, no sonríen como quisieran ante la crisis que solo la estadística evade. Las gestiones municipales están bien consideradas. Los intendentes han sabido comunicar que hacen lo que pueden e incluso se están haciendo cargo de responsabilidades que no le pertenecen. Frigerio, con una comunicación milimétrica, no desaira al gobierno nacional mientras metralla con la caída de recursos que ponen a la provincia en una situación más compleja que cuando se debió  transitar la pandemia del Covid. Un dato que aparece en un trabajo realizado en Paraná los últimos días de marzo, y probablemente se repita en otras grandes urbes, es que Javier Milei ya está por debajo de la Intendenta y el Gobernador. Es una novedad. Explicar la política es casi todo.

Si hay una variable a la que se le puede conceder el “falta mucho” es a la posibilidad de adelantar las elecciones en la provincia. Esa decisión no tiene otro destino que ser tomada sobre el filo. Frigerio espera sostener la alianza con La Libertad Avanza, pero esa pretensión -como el tango- requiere de dos. En Casa Rosada si hay algo que no prima es la lógica y el sentido común. El devenir del modelo económico será crucial. Comienzan a verse casos en los que ya no solo se deja de pagar la tarjeta de crédito, sino crédito solicitado para pagar esa tarjeta. El bajo consumo y el endeudamiento golpean las expectativas y las balas empiezan a impactar. Adorni y Libra.

El intendente de Gualeguaychú, Mauricio Davico, dijo públicamente dos cosas hace unos días: que Frigerio debería ir por la reelección y que el frente exitoso del año pasado “no existe más”. El celular de Davico se llenó de mensajes de los Menem pidiéndole que encabece la lista, lo que finalmente terminó haciendo Joaquín Benegas Lynch. El gualeguaychuense tiene pendiente un fallo del Superior Tribunal de Justicia (STJ) en el que se decidirá sobre la candidatura que lo llevó a la Intendencia en el 2023 y si podrá repetir en el 2027. Esa sentencia podría modificar sus planes.

El 2026, el año del silencio, en el que se enciende la mecha.

Fuente: Página Política

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