La diputada provincial y abogada María Elena Romero destacó las inversiones realizadas por el Gobierno de Entre Ríos en equipamiento, movilidad y tecnología para fortalecer la capacidad operativa de la Policía. “La seguridad se mejora con decisión, presencia en el territorio y herramientas concretas. Después de muchos años de postergaciones, la provincia está recuperando capacidades esenciales para prevenir el delito, investigar y proteger a quienes todos los días nos cuidan”, afirmó.
En ese sentido, puso como ejemplo la puesta en funcionamiento en San José de Feliciano del Centro Unificado de Emergencias, donde funciona la prueba piloto del sistema 911 y que fue inaugurado en diciembre pasado por el gobernador Rogelio Frigerio.
La capacidad operativa también se refleja en resultados concretos en la lucha contra el narcotráfico. En junio, un operativo realizado en el departamento Feliciano permitió secuestrar 260,87 kilos de cocaína, distribuidos en 250 paquetes. El procedimiento fue considerado uno de los mayores golpes al narcotráfico registrados en Entre Ríos y uno de los decomisos terrestres de drogas más importantes en la historia de la provincia.
Romero recupera además datos que fueron informados oficialmente por el Gobierno provincial en respuesta a un pedido de acceso a la información pública presentado por el director de la revista ANÁLISIS y Análisis Digital, Daniel Enz. “Hay una política sostenida para modernizar la fuerza y mejorar sus condiciones de trabajo. No se trata de anuncios aislados, sino de inversiones concretas que están llegando a toda la provincia”, señaló.
Entre las principales incorporaciones se encuentran 1.300 chalecos antibalas. Por primera vez, 260 de ellos fueron adquiridos con un diseño anatómico específico para mujeres policías, más flexible y liviano, pero con las mismas condiciones de protección balística. También se equipó por primera vez a los grupos especiales de toda la provincia con cascos y escudos balísticos. Hasta entonces, esos cuerpos utilizaban elementos que no brindaban protección frente a armas de fuego.
“Durante demasiado tiempo hubo agentes que debieron afrontar situaciones de enorme riesgo sin el equipamiento adecuado. Esta gestión tomó la decisión de empezar a saldar esa deuda y darles mejores condiciones para cumplir su tarea”, remarcó la legisladora.
La renovación alcanzó además a la movilidad policial. En 2025 se adquirieron 48 camionetas Nissan Frontier 4×2, distribuidas en distintos puntos de Entre Ríos. A ellas se sumaron, desde 2024, camionetas 4×4, motocicletas, bicicletas y otros vehículos destinados a diferentes funciones de la fuerza. Durante 2026 se incorporaron también cinco minibuses Mercedes-Benz Sprinter.
Romero destacó especialmente la incorporación de nuevas tecnologías para la prevención y la investigación criminal. La Policía cuenta ahora con drones equipados con visión nocturna y sensores térmicos, utilizados para patrullar grandes extensiones, monitorear operativos y realizar tareas de búsqueda y rescate.
También se adquirió un sistema UFED de informática forense, que permite extraer y analizar información de teléfonos celulares y otros dispositivos. Antes de contar con esta herramienta, los equipos debían enviarse al Ministerio de Seguridad de la Nación, en Buenos Aires, lo que generaba demoras en las investigaciones.
“Disponer de esta tecnología en la provincia permite ganar un tiempo decisivo y mejorar la capacidad de respuesta frente a delitos cada vez más complejos. Hoy la Policía entrerriana tiene herramientas de investigación que antes no tenía”, sostuvo.
La fuerza incorporó además, por primera vez, armas cortas y lanzadoras Byrna de letalidad reducida, distribuidas entre los grupos especiales, junto con subfusiles semiautomáticos destinados a personal especialmente capacitado.
El fortalecimiento de la seguridad incluyó también la ampliación del sistema de videovigilancia. Solamente la red administrada por la División 911 de Paraná cuenta con 346 cámaras instaladas y en funcionamiento: 306 en la capital provincial, 11 en San Benito, 13 en Oro Verde y 16 en Colonia Avellaneda. El sistema dispone de cámaras fijas, domos, reconocimiento facial y lectura automática de patentes.
Desde 2025 se instalaron, además, siete tótems de seguridad que permiten establecer comunicación directa con el Centro de Monitoreo ante una emergencia.
Paralelamente, se reforzó la presencia policial en las calles mediante la reasignación a comisarías de agentes de seguridad que realizaban tareas administrativas y se incrementaron los controles en los accesos a la provincia. En 2025 también se inauguró el puesto Paso Tuna, en San Jaime de la Frontera, un punto fijo en la conexión con Corrientes destinado a fortalecer la seguridad vial y la prevención del narcotráfico.
“Sabemos que queda mucho por hacer y que la seguridad exige un trabajo permanente. Pero también es importante mostrar que hay una decisión concreta de invertir, modernizar la Policía y recuperar la presencia del Estado en todo el territorio. Cada chaleco, cada móvil, cada cámara y cada agente que vuelve a la calle representan más capacidad para cuidar a los entrerrianos”, concluyó Romero.
