El presidente de La Libertad Avanza en Entre Ríos, Roque Fleitas, protagonizó un escándalo en la Legislatura provincial al intentar boicotear, entre gritos y amenazas, un pedido de informes sobre el presunto uso ilegal de las instalaciones del Sindicato Obrero de la Fruta actualmente intervenido para un acto proselitista de su partido.

El escándalo por el uso político del sindicato bajo intervención estatal alcanzó un nivel de ebullición en la Cámara de Diputados de Entre Ríos. Roque Fleitas, presidente de La Libertad Avanza (LLA) a nivel provincial, perdió los estribos durante la reunión de Labor Parlamentaria al intentar evitar que prosperara un pedido de informes que investiga, precisamente, su participación en lo que habría sido un acto de campaña el 28 de agosto en el Sindicato Obrero de la Fruta en Concordia.
El legislador, en una clara muestra de nerviosismo ante el escrutinio público, intentó justificar el uso de las instalaciones gremiales y amenazó a sus pares con «no votar el pedido de informe». La tensión llegó a su punto máximo cuando Fleitas, visiblemente descontrolado, golpeó la mesa y gritó: «Me quieren hacer quedar como un criminal».

El miedo a la investigación
La violenta reacción de Fleitas en el recinto en la Cámara de Diputados expondría el temor del poder ejecutivo nacional a que se investigue a fondo lo sucedido el pasado 28 de agosto en Concordia. Las fotos reveladas muestran a Fleitas junto a funcionarios nacionales, como Eduardo Vidoni, y a Iván Amaro —condenado por intento de sicariato— celebrando un acto político con banderas libertarias en un espacio que debería estar abocado a la normalización institucional de los trabajadores.
La actitud irascible del líder libertario contrasta fuertemente con el posterior silencio que mantuvo durante la sesión legislativa. Según especulaciones entre sus pares, Fleitas habría recibido una orden directa «desde altas cumbres» para guardar silencio y permitir que el escándalo se diluya, luego de que su intento de bloquear el pedido de informes fracasara estrepitosamente. A pesar de los gritos y los golpes en la mesa, el pedido, impulsado por el diputado Enrique Cresto, fue incluido en el Orden del Día y aprobado por la Cámara.
La presión sobre Frigerio
Con la investigación en marcha, la presión se traslada ahora al gobernador Rogelio Frigerio. El Ejecutivo provincial deberá responder quince puntos específicos, detallando si hubo aval oficial para exhibir símbolos libertarios en un gremio en conflicto, y si existió complicidad o desvío de recursos provinciales.La maniobra de Fleitas para ocultar el hecho no sólo fracasó, sino que puso bajo el reflector la posible comisión de delitos como el peculado de uso y el incumplimiento de los deberes de funcionario público, acorralando tanto a la gestión provincial como a los funcionarios nacionales implicados.
