El hartazgo crece entre los vecinos de la zona comprendida entre Maipú, Lucas González y Misiones. Una esquina que durante años funcionó como basural, una pérdida de agua que lleva tres meses y calles cada vez más difíciles de transitar. Los vecinos piden respuestas urgentes.
Los vecinos de calle Rocamora al 700 estamos cansados de convivir con situaciones que se repiten día tras día y que parecen no tener respuesta. Lo que debería ser una cuadra donde podamos vivir tranquilos se está convirtiendo en un espacio de abandono, falta de mantenimiento y ausencia de controles.
Uno de los problemas más visibles es el de la esquina donde actualmente hay una construcción, pero que durante mucho tiempo fue un terreno baldío convertido en un verdadero basural. Allí se arrojaban bolsas de residuos, ramas, restos de poda, maderas y todo tipo de desperdicios.

Lamentablemente, la problemática continúa. Algunas personas siguen utilizando ese sector como depósito de basura y ramas, como si fuera normal dejar cualquier tipo de descarte en la vía pública, esperando que pase la Municipalidad y se haga cargo de retirarlo.
Lo más triste e indignante es que incluso el propio dueño del lugar también deposita residuos en esa esquina.
¿Hasta cuándo vamos a naturalizar estas conductas? ¿Quién controla? ¿Quién se hace responsable?
Solicitamos que se intervenga, que se intime a los responsables, que se coloquen carteles de advertencia y que se apliquen las multas correspondientes a quienes arrojen residuos en lugares no habilitados. No alcanza con limpiar cada tanto: hace falta prevenir y sancionar para que esto no vuelva a suceder.
Pero el problema no termina ahí.
Desde hace aproximadamente tres meses tenemos una pérdida de agua en una cortada de la zona, entre Lucas González y y Misiones. El agua y el tránsito constante fueron deteriorando progresivamente la calle, generando una zanja que cada vez se hace más profunda y difícil de transitar.
A esto se suma la circulación frecuente del colectivo de la línea 2, cuyo paso contribuye a profundizar el deterioro del terreno. La situación empeora con el paso de los días y los vecinos seguimos esperando que alguien se ocupe.
También reclamamos por el estado de calle, que necesita mantenimiento y mejoras para garantizar una circulación adecuada.
A estos inconvenientes se suma un reclamo formal , registrado ante las autoridades.
No estamos pidiendo privilegios. Estamos pidiendo servicios básicos, mantenimiento, limpieza, controles y condiciones dignas para vivir.

Queremos una esquina limpia, calles transitables, pérdidas de agua reparadas y que los servicios funcionen como corresponde. Queremos que se controle a quienes arrojan residuos y que se tomen medidas para que el espacio público no siga siendo utilizado como un basural.
El espacio público es responsabilidad de todos, pero también es obligación de las autoridades garantizar su mantenimiento y hacer cumplir las normas.
Por eso hacemos público este reclamo y esperamos que la Municipalidad y las áreas correspondientes tomen cartas en el asunto.
No queremos que estas fotografías y nuestros reclamos sean solamente una denuncia más. Queremos que sean el comienzo de una solución.
Los vecinos estamos agotados. Vivir en nuestro barrio no debería significar resignarse al abandono. Queremos respuestas, pero sobre todo, queremos soluciones
