(DECOS) El obispo de la diócesis de Concordia Monseñor Luis A. Collazuol celebra junto al presbiterio y seminaristas la Misa Crismal. Este año, el escenario es el Centro Vocacional Diocesano San José ubicado en Villa Zorraquin.
La celebración inició a las 11:00 horas con participación de la comunidad de fieles, respetando el protocolo sanitario que rige por la pandemia.

El presbiterio arribó al lugar a primera hora de la mañana. Allí compartieron obispo, sacerdotes, diáconos y seminaristas un retiro espiritual; con momentos de oración, reflexión y proyección pastoral.
En la misa crismal, Monseñor Luis Collazuol procedió a la consagración del Santo Crisma y bendijo además los restantes óleos o aceites. El crisma es la materia sacramental con la cual son ungidos los nuevos bautizados, son signados los que reciben la confirmación y son ordenados los obispos y sacerdotes, entre otras funciones. La consagración del crisma y la bendición de los otros dos aceites son consideradas como una de las principales manifestaciones de la plenitud sacerdotal del obispo.

Por otra parte, el rito de la misa crismal incluye la renovación de las promesas sacerdotales. Tras la homilía, el obispo invita a sus sacerdotes a renovar su consagración y dedicación a Cristo y a la Iglesia. Juntos prometen solemnemente unirse más de cerca a Cristo, ser sus fieles ministros, enseñar y ofrecer el santo sacrificio en su nombre y conducir al pueblo hacia él.
Este año, la Misa Crismal de esta porción de Pueblo de Dios, se enmarca en un camino de alegría y memoria agradecida; ya que la diócesis de Concordia celebra en este 2021 un Jubileo Diocesano en ocasión de cumplirse 60 años de su creación

