El ex oficial de policía Mario «Churrasco» Sandoval fue condenado este miércoles a 15 años de prisión por el secuestro y desaparición de un estudiante en la última dictadura argentina (1976-83), informaron fuentes judiciales locales. Sandoval fue extraditado desde Francia en 2019.
Después del juicio realizado por un tribunal argentino, Sandoval fue considerado culpable de «privación ilegítima de la libertad, agravada por su condición de funcionario público, y de la imposición de tormentos en perjuicio de un perseguido político», de acuerdo con la agencia estatal Télam.

Otros cientos de casos de represión ilegal pesan sobre el condenado, pero Francia sólo aceptó su extradición por el caso del estudiante de arquitectura y militante de la Juventud Universitaria Peronista (JUP), Hernán Abriata, de 24 años, secuestrado el 30 de octubre de 1976, según el fallo.
En entrevista para RFI, Carlos Loza, quien conoció a Abriata hace cuatro décadas en la Escuela Mecánica de la Armada, en Buenos Aires, donde se cree que por ese centro de tortura pasaron unas 5 000 personas, consideró que esta condena “es una forma de reparación para la familia, especialmente para su mamá”, Beatriz Cantarini de Abriata, quien ha buscado hacer justicia desde 1976. Abriata sigue desaparecido.
Sandoval escuchó la condena desde su celda en el cuartel militar de Campo de Mayo, al oeste de la capital argentina. La Fiscalía y la querella habían solicitado penas que iban desde los 20 años de cárcel hasta la reclusión perpetua.
El condenado dijo durante el juicio que no era el Sandoval autor del secuestro sino un homónimo, pero el tribunal consideró evidencias y testimonios contundentes en su contra.
Sandoval obtuvo la nacionalidad francesa en 1997. Sin ocultar su nombre, se convirtió en consultor del Instituto de Altos Estudios de América Latina en París. Fue profesor en La Sorbonne Nouvelle y en la Universidad de Marne-La Valle.
Con AFP

