
Buenos Aires, 11 de marzo de 2026. – En el marco del Día Mundial de la Endometriosis, que se celebra el 14 de marzo, especialistas difunden información actualizada sobre esta patología ginecológica que afecta entre el 10% y el 15% de las mujeres en edad reproductiva. Un dato relevante destaca que entre el 50% y el 70% de ellas pueden concebir de forma natural, aunque entre el 30% y el 50% presenta dificultades para lograr un embarazo sin ayuda.
La endometriosis consiste en el crecimiento de tejido similar al endometrial fuera de la cavidad uterina, generando inflamación persistente, dolor pélvico y afectando la fertilidad al alterar la ovulación, el transporte tubárico y la implantación. Sus síntomas varían desde casos asintomáticos hasta dismenorrea incapacitante, dispareunia y un impacto significativo en la calidad de vida.
Según un estudio realizado por el Dr. José María Regalado Pedrajas, el Dr. Mark P. Trolice, Marta Barranquero Gómez y Silvia Azaña Gutiérrez, factores como la edad, el grado de la enfermedad y la afectación de las trompas o la reserva ovárica influyen en las posibilidades de embarazo. Cuando no es posible lograrlo de forma espontánea, técnicas de reproducción asistida como la inseminación artificial o la fecundación in vitro ofrecen alternativas efectivas.
Diagnóstico temprano para preservar la fertilidad
Otro estudio publicado en Journal of Clinical Medicine en marzo de 2025 analiza el abordaje diagnóstico en la consulta ginecológica inicial, destacando la importancia de una evaluación integral que combina historia clínica detallada, examen físico y estudios por imágenes como la ecografía transvaginal con protocolos específicos. La revisión señala que la endometriosis se asocia con tasas de infertilidad de entre el 20% y el 68%.
“Si bien no todas las mujeres con esta patología presentan infertilidad, la evidencia demuestra que el diagnóstico tardío y la progresión pueden comprometer la reserva ovárica y la función reproductiva”, explica la Dra. Florencia Gauthier, médica especialista consultora en ginecología. Detectar la enfermedad en etapas tempranas permite iniciar tratamientos que controlen su avance, evitar daños estructurales y planificar estrategias reproductivas acordes a cada etapa de la vida.
Un nuevo paradigma: diagnóstico no invasivo
En los últimos años, las guías clínicas internacionales impulsaron un cambio en el diagnóstico de la endometriosis: la laparoscopía ya no es la primera opción, sino una herramienta reservada para casos seleccionados con síntomas persistentes, fracaso terapéutico y sospecha de compromiso severo.
El enfoque actual prioriza la evaluación clínica centrada en la paciente y el uso de métodos no invasivos como la ecografía transvaginal y la resonancia magnética. “Durante mucho tiempo, la normalización del dolor y la creencia de que solo podía confirmarse mediante cirugía contribuyeron a retrasos significativos en la identificación de la enfermedad”, concluye la Dra. Gauthier.
Campaña de concientización
Por segundo año consecutivo, Gador impulsa una iniciativa de concientización con el respaldo de la Sociedad Argentina de Endometriosis (SAE). “Es prioritario comunicar que el dolor no es normal y debe ser adecuadamente evaluado”, destaca el Dr. Matías Jofré, presidente de la SAE. La campaña busca que niñas, adolescentes, mujeres y sus entornos comprendan que el dolor que interfiere con la vida cotidiana requiere consulta médica temprana.

