La Herencia Silenciosa y el Desafío de No Volver Atrás: ​Por Rubén Dal Molín Senador Provincial (UCR)

 

​El reciente encuentro de «Radicales en Gestión» en Villa Elisa no fue solo una instancia de debate partidario; fue un ejercicio de responsabilidad histórica. Allí coincidimos en una certeza: para gobernar un mundo caótico, primero hay que llamar a las cosas por su nombre.

​La provincia que hoy gestionamos no es fruto del azar, sino de un diseño político deliberado. Entre 2003 y 2015, la escasa representación de la Unión Cívica Radical en la Legislatura y en las intendencias dejó las manos libres al oficialismo de turno para configurar el actual estado de situación.

Esa ausencia de contrapesos fue la piedra angular sobre la que el PJ cimentó las dificultades estructurales que hoy asfixian al Estado entrerriano.

 

​La Radiografía del Desequilibrio

​Los números no mienten y son la prueba del pasivo oculto que nos interpela diariamente. Si analizamos el período 2005-2023, la asimetría es alarmante: mientras la población creció apenas un 12%, el empleo público se disparó un 35% y la Caja de Jubilaciones crujió con un aumento del 68%.

​Este modelo de «Estado refugio» tuvo un costo directo en el desarrollo:

​Déficit Acumulado: Entre 2011 y 2017 se consolidó un rojo de 1.387 millones de dólares.

Desinversión: La obra pública, motor de competitividad, pasó de representar el 15% de los recursos totales a un raquítico menos del 6%.

Gestionar en la Complejidad

​Como bien señala Giuliano de Empoli, citando a Henri Bergson, de diez errores políticos, nueve consisten en seguir creyendo verdadero lo que ha dejado de serlo. El error más grave, sin embargo, sería dejar de creer en lo que sigue siendo cierto.

​Sigue siendo cierto que el radicalismo es la fuerza capaz de aportar previsibilidad y transparencia. Pero también es cierto que la nueva conducción de la UCR deberá gestionar en un escenario donde las viejas recetas de expansión burocrática ya no tienen lugar. Nuestra histórica «ausencia» en los espacios de decisión tuvo consecuencias tangibles en los municipios y en la provincia; hoy, nuestra presencia debe ser el sello de la eficiencia.

Mirar Adelante
​Estamos haciendo las cosas lo mejor que podemos con los recursos que nos dejaron. El compromiso asumido en Villa Elisa es claro: no volver atrás. La gestión actual está enfocada en sanear las cuentas y recuperar la inversión en infraestructura, porque sabemos que cada peso que se pierde en la ineficiencia es un camino que no se repara o una escuela que no se mejora.

​Agradezco profundamente el encuentro de ayer. Nos llevamos la convicción de que el debate interno fortalece la gestión externa. Sigamos adelante; la reconstrucción de Entre Ríos nos exige estar a la altura de lo que sigue siendo cierto: la política, si no es para transformar la realidad de la gente, no es nada.

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