El gobernador Rogelio Frigerio encabezó junto al ministro de Seguridad, Néstor Roncaglia, la cuarta reunión de trabajo del Plan de Coordinación Federal ENOS, que congregó a autoridades nacionales, provinciales y equipos técnicos para fortalecer la prevención y respuesta ante los escenarios climáticos previstos para el período 2026-2027.
El encuentro reafirmó el rol estratégico de la provincia en la articulación regional frente a los posibles impactos del fenómeno El Niño. Durante la apertura, el mandatario destacó la importancia de anticiparse a los eventos climáticos y consolidar una planificación conjunta entre Nación, las provincias y los municipios. En ese sentido, remarcó que la coordinación permite fortalecer las capacidades de respuesta, proteger a la población y reducir el impacto sobre los sectores productivos ante situaciones de emergencia.
La jornada contó con la participación de representantes de Buenos Aires, Chaco, Corrientes, Misiones y Santa Fe, además de organismos nacionales y equipos científicos y técnicos. De esta manera, Entre Ríos se posicionó como ámbito de encuentro para una estrategia regional que contempla las particularidades de las provincias potencialmente afectadas y promueve mecanismos de cooperación ante escenarios de riesgo compartido.
En primera instancia, el director Ejecutivo de la Agencia Federal de Emergencias (AFE), Santiago Hardie, junto al subdirector Ejecutivo, Ignacio Cabello, presentó el Plan de Coordinación Federal 2026-2027. La propuesta apunta a anticipar escenarios, ordenar capacidades y fortalecer una lógica de comando unificado que permita mejorar la respuesta ante emergencias vinculadas con el fenómeno climático.

Hardie valoró especialmente la presencia de las autoridades provinciales y el trabajo articulado con los organismos científicos y técnicos. «Es muy importante la presencia del gobernador y de gran parte del gabinete provincial. Desde el Gobierno nacional, desde la Agencia Federal de Emergencias articulamos también con los organismos científicos técnicos», afirmó. Asimismo, señaló que la etapa más compleja podría concentrarse entre la primavera y fines del verano, por lo que consideró fundamental llegar a ese período con Nación y provincias coordinadas y preparadas.
Por su parte, Cabello destacó la importancia de una respuesta regional que permita que las provincias colaboren entre sí de acuerdo con las necesidades de cada emergencia. En ese marco, puso como ejemplo el trabajo desarrollado en el Delta entrerriano junto a fuerzas federales, Gendarmería, Prefectura y organismos de Manejo del Fuego de Santa Fe, como una experiencia concreta de cooperación interjurisdiccional que puede replicarse ante nuevos escenarios.
Desde Entre Ríos, el director de Defensa Civil, Oscar Díaz Bertozzi, remarcó el trabajo que se viene desarrollando junto a los municipios y la Agencia Federal de Emergencias para identificar áreas vulnerables y anticipar posibles impactos. «Esto más bien es como venimos hablando en cada reunión que hemos tenido con distintos intendentes, es de ocuparse de lo que viene», sostuvo, y subrayó que, frente a la incertidumbre sobre la magnitud de los fenómenos meteorológicos, «todo suma para prevenir e ir mitigando efectos adversos».
La jornada también permitió conocer las previsiones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y del Instituto Nacional del Agua (INA). El director del SMN, Pedro Di Nezio, expuso sobre las características del fenómeno y los avances científicos alcanzados en las últimas décadas para mejorar la anticipación climática, mientras que los equipos técnicos presentaron proyecciones sobre el impacto potencial en la región. Además, se abordaron recomendaciones para el sector agropecuario y protocolos de salud y respuesta sanitaria ante contingencias.
Finalmente, las provincias participantes expusieron sus situaciones particulares y capacidades operativas, en una instancia que permitió avanzar en una estrategia común de prevención y respuesta. En este esquema, Entre Ríos ratificó su compromiso de trabajar de manera coordinada con Nación, municipios y provincias vecinas, consolidando una red regional de cooperación que permita anticipar riesgos, proteger a las comunidades y sostener la actividad productiva frente a los desafíos que pueda plantear el fenómeno El Niño.
