Frente a las intensas precipitaciones en el sur de Brasil y los pronósticos para la región, el Jefe de Bomberos Voluntarios, Cristian Bravo, advierte que el nivel del Río Uruguay ya experimenta un rápido ascenso. Esperan que el fenómeno se extienda desde septiembre hasta fines de enero 2027.
Ante las proyecciones meteorológicas que confirman la llegada del fenómeno climático El
Niño, la ciudad de Concordia se encuentra articulando intensos trabajos de prevención y
respuesta rápida.
Se prevé que el impacto del fenómeno comience a sentirse a principios de septiembre y extienda sus repercusiones hasta fines de enero, con precipitaciones superiores a los promedios históricos en toda la cuenca.
En diálogo exclusivo, el Jefe del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Concordia, Cristian
Bravo, analizó el escenario hídrico actual, el impacto de las lluvias en las Altas Cuencas y
las acciones coordinadas que se llevan adelante para resguardar a la población.
El factor Brasil y el rápido ascenso del Río Uruguay
Uno de los factores determinantes en la situación hidrológica de la ciudad es la masa de agua proveniente del norte. Las intensas y continuas lluvias registradas en el sur de Brasil impactan de manera directa en el caudal del Río Uruguay, ya que la corriente viaja hacia el sur, dirigiéndose directamente hacia la zona del Litoral argentino.
Esta masa hídrica en tránsito, sumada a los pronósticos de lluvias locales copiosas, configura el escenario propicio para el desborde del río y la posterior afectación de zonas bajas.
Según detalló Bravo, la velocidad con la que se incrementa el caudal ya es no solo notoria sino preocupante en las costas locales. El río se encuentra actualmente en 8,66 metros y, si bien inicialmente se preveía que alcanzaría la cota de los 9 metros recién para el sábado de la semana que viene, el nivel del agua está aumentando de manera muy rápida, por lo que el titular del cuartel advirtió que es muy probable que ya este martes se alcance dicha marca.
Protocolos activos y trabajo coordinado Frente a este panorama, el cuartel local mantiene en alerta a sus 39 efectivos del cuerpo activo. Las acciones se articulan en el marco del Comité Operativo de Emergencia (COE) y la Junta de Defensa Civil, un espacio presidido por la Intendencia Municipal e integrado por diversas fuerzas de seguridad y organismos de asistencia.
Bravo explicó que, por la naturaleza de su labor, en el cuartel enfrentan emergencias durante todo el año, lo que los obliga a mantener procedimientos formalizados y protocolos de actuación ya definidos. En ese sentido, destacó que actualmente participan de forma activa en las reuniones del comité para planificar el impacto en la ciudad y definir la actuación específica que le corresponderá a Bomberos.
Las zonas críticas bajo monitoreo
A medida que la cota del río se eleva, las autoridades mantienen el monitoreo sobre los sectores ribereños que sufren las primeras consecuencias del anegamiento.
El punto inicial de afectación se concentra en la zona Este de la ciudad, siendo el Barrio Nébel uno de los primeros en registrar el avance del agua. De continuar la tendencia creciente durante los meses en que se extienda el fenómeno, el impacto suele expandirse de manera paulatina hacia otros sectores poblados como Barrio Puerto, Carretera La Cruz, Benito Legerén y Cambá Paso.
Evacuación preventiva: «Salir a pie seco»
Ante un fenómeno de larga duración, que se proyecta durante más de cuatro meses, la anticipación resulta vital para la seguridad física y patrimonial de las familias. Desde el
Cuerpo de Bomberos remarcaron que disponer de información previa es una ventaja estratégica para que los vecinos de zonas vulnerables no esperen al último momento para abandonar sus hogares.
En ese aspecto, Cristian Bravo enfatizó la importancia de no resistirse a la evacuación cuando se sabe que la vivienda será alcanzada por la corriente, priorizando la seguridad física y la salud. El Jefe de la fuerza apeló a una recomendación habitual en sus comunicados e instó a los vecinos a que «salgan a pie seco».
La medida busca prevenir las enfermedades derivadas del contacto con aguas contaminadas y las bajas temperaturas, además de proteger el mobiliario de las familias.
Todo el trabajo informativo previo apunta justamente a evitar pérdidas materiales y, fundamentalmente, víctimas fatales, buscando que una situación traumática de por sí no lo sea aún más por falta de preparación.
Asistencia y líneas de contacto
Por otra parte, la logística y administración de los centros de refugiados y evacuados estará centralizada por la Municipalidad de Concordia, organismo que garantizará atención médica, apoyo psicológico y alimentación a las familias desplazadas. En paralelo, las fuerzas de seguridad montarán patrullajes preventivos en las zonas evacuadas para resguardar las viviendas que queden temporalmente deshabitadas. Frente a cualquier eventualidad o necesidad de asistencia, se recuerda a la población que permanece habilitada la línea gratuita 103 de Defensa Civil y el Comité de Emergencia, a la cual se sumarán nuevas líneas de atención en los próximos días. Asimismo, ante emergencias se puede recurrir al 101 de la Policía, al 911 o al 107 del servicio de Salud, dado que todas las dependencias operan en red para canalizar los reclamos y dar respuesta rápida a los damnificados.
Trabajo de investigación de Azul Villalba, Azúl Cassella e Isabella Igual alumnas de la Carrera de Comunicación Social del Instituto Profesorado Concordia.
