El presidente del Partido “Compromiso por Concordia” sostuvo que la principal transformación que necesita la ciudad no pasa solamente por cambiar de Intendente, sino por terminar con un modelo de gobierno personalista que se repite gestión tras gestión, sin importar el cambio de signo político. Adelantó que su partido trabaja en una propuesta de Municipio Abierto, con mecanismos de participación ciudadana y un plan estratégico de desarrollo denominado Concordia 2056, que formará parte de su plataforma de gobierno para las elecciones 2027.
En el marco del debate sobre el futuro de Concordia y de cara a las elecciones municipales de 2027, el contador público y presidente de Compromiso por Concordia, Álvaro Sierra, planteó que el principal desafío de la ciudad es mucho más profundo que un cambio de autoridades: “Tenemos que cambiar la forma de gobernar. Esa sería nuestra primera y principal política pública si nos tocara conducir el Municipio”.
“Concordia no va a salir adelante porque aparezca un iluminado que tenga todas las soluciones. Eso no existe. Los problemas estructurales de nuestra ciudad son demasiado complejos para que una sola persona pretenda resolverlos. Si queremos resultados diferentes, tenemos que empezar por cambiar un modelo de gestión que se viene repitiendo desde hace décadas”, afirmó Sierra en declaraciones periodísticas.
TERMINAR CON EL MODELO DE PATRÓN DE ESTANCIA
Sierra cuestionó la concentración de las decisiones municipales en la figura del Intendente, una práctica que, a su entender, se mantiene independientemente del signo político de cada administración. “En Concordia seguimos teniendo un modelo de patrón de estancia, donde el Intendente se cree dueño del Municipio y decide prácticamente todas las políticas públicas sin la participación de los vecinos. Cambian los gobiernos, cambian los partidos y los colores políticos, pero la forma de gobernar sigue siendo la misma. Y los grandes problemas de Concordia también siguen siendo los mismos”, sostuvo.
Para el dirigente, este funcionamiento constituye uno de los principales obstáculos para el desarrollo local. “Hay decisiones trascendentales que comprometen el futuro de la ciudad durante décadas y no pueden depender exclusivamente de la voluntad de un intendente. Necesitan debate, participación y consenso social. Al intendente lo elegimos para que administre, conduzca y represente a la ciudad, no para que se considere su dueño ni decida por todos nosotros”, indicó.
Sierra aclaró que esta mirada no implica desconocer las facultades y responsabilidades de las autoridades electas, sino ejercerlas de una manera diferente. “No se trata de que todo lo realizado anteriormente esté mal. Se trata de entender que la democracia del siglo XXI exige otra relación entre el Estado y la sociedad. Gobernar no es imponer decisiones desde un escritorio. Gobernar también es escuchar, convocar, construir acuerdos y rendir cuentas”, fundamentó.
LA PRIMERA POLÍTICA PÚBLICA: UN MUNICIPIO ABIERTO
Desde Compromiso por Concordia proponen avanzar hacia un modelo de Municipio Abierto, basado en la participación permanente de los vecinos, las instituciones, las universidades, los gremios, los colegios profesionales, los sectores productivos y también las distintas fuerzas políticas de la oposición. “Concordia necesita un intendente que convoque, que escuche y que sea capaz de sentar en una misma mesa a quienes piensan diferente. Los problemas de la ciudad no tienen dueño partidario y las soluciones tampoco deberían tenerlo”.
En ese sentido, Sierra adelantó que su partido está trabajando en la definición de mecanismos concretos para llevar este modelo a la práctica. “No queremos que la participación ciudadana quede en un discurso o dependa de la buena voluntad del intendente de turno. Estamos trabajando para incorporar a nuestra plataforma de gobierno un sistema de participación con procedimientos claros, regulados y permanentes, que establezca cómo intervienen los vecinos y las instituciones en las principales decisiones municipales. Nuestro primer compromiso es que la participación deje de ser una promesa y se convierta en una forma institucional de gobernar”.
Sierra señaló que este modelo responde a las prácticas de gestión pública que vienen desarrollando gobiernos locales modernos, donde la participación, la transparencia, la innovación y la rendición de cuentas ocupan un lugar central. En ese contexto, recordó que Concordia retrocedió del tercer al decimosexto puesto nacional entre 2022 y 2024 en el Índice de Transparencia en Administraciones Municipales de la Fundación Mediterránea.
“Tenemos que recuperar inmediatamente el terreno perdido en transparencia y avanzar hacia un modelo de gestión pública que adopte los más altos estándares internacionales en la materia, incorporando mecanismos e indicadores objetivos que permitan medir, evaluar y controlar permanentemente la transparencia municipal. Hoy la tecnología permite consultar a los vecinos, conocer las prioridades, controlar las obras y el destino de los recursos públicos. Se puede fortalecer el Presupuesto Participativo y establecer consultas ciudadanas. No faltan herramientas: falta una decisión política de abrir el gobierno a la sociedad y someter su gestión al control ciudadano”.

CONCORDIA 2056: UN PROYECTO DE CIUDAD CONSTRUIDO ENTRE TODOS
Sierra también se refirió a la contradicción entre las enormes oportunidades de desarrollo que tiene Concordia y los problemas estructurales que arrastra desde hace décadas. “Todos conocemos el potencial de nuestra ciudad: sus recursos naturales, su ubicación estratégica, el comercio, la producción, el turismo y su patrimonio cultural. Pero hay una pregunta que seguimos sin poder responder: ¿por qué, teniendo tantas oportunidades, Concordia continúa sin resolver sus problemas estructurales?”.
Para el dirigente, parte de la respuesta está en la ausencia de una planificación estratégica sostenida y construida con participación social. “No podemos seguir teniendo proyectos de ciudad que empiezan y terminan con cada intendente. Por eso estamos trabajando en Concordia 2056, una visión estratégica de desarrollo a 30 años, que será uno de los ejes centrales de nuestra plataforma de gobierno para 2027 y que pondremos a consideración de los concordienses. Necesitamos definir entre todos qué ciudad queremos construir y sostener ese rumbo más allá de los gobiernos”.
Como ejemplo positivo de participación recordó la recuperación del Parque Ferré, donde los aportes de vecinos, escuelas, instituciones religiosas y organizaciones barriales permitieron mejorar sustancialmente el proyecto original. Aquella experiencia recibió en 2023 un reconocimiento del Gobierno nacional en el Premio Nacional a la Participación y el Control Ciudadano en la Obra Pública. “Cuando se escucha a la gente, los proyectos mejoran. El Parque Ferré es una demostración concreta de que la participación funciona y puede ser reconocida incluso más allá de las diferencias políticas”.
Como contrapartida, mencionó las ciclovías ejecutadas en una gestión anterior, que continúan generando controversias, y el reciente intento de ampliar la Peatonal, cuya licitación terminó anulándose después del rechazo de comerciantes. “Son ejemplos de lo que ocurre cuando se avanza con proyectos sin haber construido previamente los consensos necesarios con quienes van a convivir con esas decisiones”.
EL VERDADERO CAMBIO ES CAMBIAR LA FORMA DE GOBERNAR
Finalmente, Sierra sostuvo que la transformación de Concordia requiere también modificar la relación de los ciudadanos con sus representantes. “La democracia no puede limitarse a que los vecinos voten un intendente cada cuatro años y después se desentiendan de lo que sucede. La ciudadanía tiene que participar, proponer, controlar y exigir resultados durante toda la gestión. Y el gobierno tiene la obligación de garantizar mecanismos reales para que eso ocurra”.
En ese sentido, remarcó que este concepto constituye uno de los principios centrales que dieron origen a Compromiso por Concordia como espacio político local, independiente de las estructuras partidarias nacionales. “El desafío de Concordia no es encontrar otro intendente que decida por todos. Es construir un gobierno capaz de decidir con todos. Tenemos que dejar atrás una forma de ejercer el poder que pertenece al pasado y avanzar hacia una ciudad moderna, participativa, transparente y con una visión compartida de futuro”.
Y concluyó: “Concordia ya ha tenido distintos gobiernos, distintos partidos y distintas promesas de cambio. Pero seguimos con los mismos problemas. El verdadero cambio no será simplemente cambiar al intendente. El verdadero cambio llegará cuando terminemos con el modelo de patrón de estancia y entendamos que la ciudad no le pertenece a quien gobierna, sino a todos los concordienses. Y que su futuro debemos construirlo entre todos”.
